El terreno decide la noche
Busca una zona plana, sin piedras ni raíces, y retira lo que pueda pinchar el suelo. Comprueba el drenaje: un pequeño montículo o una zona con ligera pendiente evita despertar sobre un charco si llueve.
Orienta la entrada mirando al amanecer si quieres luz por la mañana, y de espaldas al viento dominante para que el agua no entre al abrir la cremallera.
El orden de montaje
Extiende el suelo, fija las esquinas sin tensar del todo, ensarta o engancha las varillas y levántalas. Después cruza o encaja los vértices según el diseño de tu modelo, y ajusta la tensión desde las esquinas hacia el centro.
El doble techo va al final, centrado y estirado sin arrugas: un toldo flojo se convierte en una bolsa de agua y puede filtrar. Tensa los vientos en diagonal, no en paralelo.
Errores que estropean la tienda
Tensar las cuerdas como cuerdas de guitarra deforma varillas y costuras; con que queden firmes basta. En arena o tierra blanda, usa estacas largas en ángulo de 45 grados o bolsas de arena.
Y una regla de oro: nunca guardes la tienda húmeda. Si has de recoger con lluvia, sécala en casa antes de guardarla, o la tela y las costuras se degradarán.
El orden de montaje en 6 pasos
Plano, limpio, con drenaje y la puerta de espaldas al viento dominante.
Estacas ligeras en las esquinas; la tensión se ajusta al final.
Ensarta o encaja sin forzar y levanta la estructura.
De esquina en esquina, firme pero sin pasarte.
Centrado y sin arrugas, con los vientos en diagonal.
Cremallera, suelo, colchoneta y mochilas antes de dormir.